Me acuerdo de una experiencia hermosa que tuve cuando hice una meditación guiada por Carlos en la cual en un profundo silencio ingresé a mi corazón y todo era blanco, encontré una puerta blanca que me daba acceso a recorrer todo mi cuerpo internamente, me di cuenta que había una presencia que habitaba dentro de mí y le pregunté a Carlos quién era? y él me dijo fíjate bien y lo reconocerás…mire detenidamente, era yo mismo de niño y el niño puso una cara de sorprendido y estaba muy triste porque hacía como veinte años que lo había abandonado, había dejado de prestarle atención habiéndome dejado llevar por el mal camino que solo me dio sufrimientos y penas, el niño me sonrió lleno de alegría al verme de regreso en mi corazón, nuevamente con él juntos y felices con ganas de empezar una nueva vida haciéndole caso y prestándole atención a esa vos pura de mi alma, nos dimos un fuertísimo abrazo y estallé en un llanto lleno de amor, gozo y alegría por haberme reencontrado con mi niño interno con esa parte inocente y buena que todos debemos recuperar.
En verdad les digo: si no cambian y no llegan a ser como niños, nunca entraran en el Reino de los Cielos.
(Mat 18:3)
Antes de reencontrarme con mi niño interno le había contado a Carlos que cuando tenia siete años cerré mi corazón por una experiencia fea que tuve con mi madre cuando un día me dio una cachetada por error y yo no había hecho nada malo. Lo que pasó fue que ella nos llamó la atención a mis hermanos y a mi y uno de mis hermanos desobedeció y cuando preguntó quien fue? Nadie dijo nada y yo solo me reí de los nervios, mi mama pensó que era una burla hacia ella y me dio una cachetada, a esa edad no tenia la capacidad de comprender que ella se había equivocado o seguro había tenido unos días difíciles… Ahí cometí el error de cerrar mi corazón, resentirme, aislarme y de no perdonarla, pensando que ella no me quería, cerré mis sentimientos y me refugié en la música y el deporte.
Cuando tenia 10 años escuche grupos Punks como Sex pistols, Exploited, G.B.H, Angelic Upstarts etc. y esa música de protesta me influenció mucho y me volvió rebelde y desobediente. A los 11 años me suspendieron del colegio Santa Maria por fumar cigarro con unos compañeros de clase en un paseo escolar.
Ya a los 13 años tomaba mucho alcohol hasta estar pasado de vueltas, era un adolescente inquieto quería hacer las cosas de los grandes. Definitivamente tenia un vacio muy grande en mi alma como la letra que escribí en la canción “no estoy mal” de mi ex grupo, el vacio que sentía intente llenarlo con alcohol, marihuana , y otras cosas pero nada me llenaba, así se pasaron mis años de adolescente hasta que llegué a los 20 y el problema es que me volví adicto a la marihuana y ya por el año 98 tenia 24 años, comencé a sentirme muy mal cuando fumaba hasta que entre en crisis y el medico me diagnostico desorden bipolar y tuve que internarme y hacerme una cura de reposo.
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El equilibrio del Yin y el Yang en mi interior
Ya después de mi recuperación fui donde Carlos y me trato de nuevo con las flores de Bach y homeopatía, y tuve una buena sesión de terapia psicológica espiritual y me dijo que debía trabajar en mi interior… Me explico refiriéndose al Tao, que había desarrollado demasiado mi parte (Yang) masculina, y me había convertido en una persona agresiva e insensible, ese era mi mecanismo de defensa y que no había nutrido casi nada de mi parte (Yin) femenina y que mi ser estaba desbalanceado, necesitaba equilibrarme por eso me dio las flores de Bach para que las tome en gotas junto con la homeopatía.
(Yin) energía femenina: Estas son las cualidades femeninas que comencé a nutrir en mi ser conforme avanzaba mi tratamiento: receptivo, emocional, intuitivo, tierno, sensible, obediente, buscar cariño, confianza en los demás etc.
Todos los hombres tienen su lado femenino y por eso lloran y se enamoran. El lado femenino del hombre es el alma.
Pasaron las semanas, mi corazón comenzó a ablandarse y pude percibir la vida diferente con mas sensibilidad, emoción y amor hacia todo, comencé a reflexionar de todos los errores que había cometido en mi vida, le pedí perdón a mi mamá por haber sido tan frió y tan rebelde todos esos años, por haberla hecho sufrir, me di cuenta lo buena e incondicional que siempre fue conmigo. Me di cuenta que todos mis errores fueron lecciones para aprender de ellas y no volver a cometerlas. .
(Yang) energía masculina es: razón, fortaleza, actividad, competencia, dominante, autonomía, valentía, poder, autoconfianza, responsabilidad, etc.
Solo podemos llegar a la totalidad y al equilibrio perfecto por la integración de las energías masculinas y femeninas dentro de nosotros. Con ese nuevo conocimiento en mi vida me fue muy bien y descubrí una parte en mí que no conocía; la meditación me ayudo mucho para el despertar de mi conciencia para conservar la armonía.
En ese tiempo también me refugie en libros de metafísica, leí varios libros de esos temas espirituales, tenían cosas buenas pero igual seguía con sed espiritual. Recuerdo ese mismo año hice clases de yoga las cual me parecieron interesantes pero al poco tiempo descubrí que eso no era para mi en ese momento, porque me causo malestares. Deje de hacer los ejercicios y posturas pero la meditación que aprendí en el yoga me agrado y me hizo bien.

Alex en Canta, Obrajillo, noviembre, 1998
El año siguiente un amigo me presto un libro de Osho el cual me gusto, luego en el transcurso del año 1999 hasta el año 2004 me había leído por lo menos una docena de libros de Osho que hablaban sobre el Zen, el maestro Buda Gautama, el Tao, Zarathustra y otros temas en los cuales encontré enseñanzas bastante buenas para el crecimiento espiritual como la meditación, el silencio interior y otras prácticas de oriente con buenas técnicas.
Ya para ese entonces descubrí que había desarrollado algo mi intuición y el discernimiento, había una voz interior que me decía esto es correcto y esto no. En esos años también leí libros de metafísica de los maestros ascendidos que me ayudaron a expandir mi conciencia en varios puntos, como los decretos, las visualizaciones etc. Pero igual a pesar de toda esa búsqueda seguía con sed de la verdad.
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