Vencer el mal haciendo el bien
Para vencer el mal que nos aleja de Dios, necesitamos la luz de Dios en nuestro interior (Jn 8,12).
Esa luz es la sabiduría y el poder de Dios que bajó del cielo por amor a nosotros en la persona de Jesucristo el Hijo único de Dios. Él esta siempre esperando nuestro retorno para guiarnos de regreso al Padre, con el que vive y reina por siempre en la unidad del Espíritu Santo y es Dios.
La encarnación del Verbo.
La Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá de nombre Emmanuel que significa: Dios con nosotros
El nombre Jesús significa: Dios salva.
La Palabra de Dios se hizo hombre, a cuantos la recibieron les dio poder para ser hijos de Dios (Jn1, 1-14).
Nos mostró el camino que nos conduce al Padre, dejándonos su doctrina llena de amor, sabiduría y voluntad: El Padre es el Amor, la Palabra es el Hijo o la sabiduría del Padre, y el Espíritu Santo es la voluntad todopoderosa del Padre y del Hijo... así se manifiesta la Trinidad en Dios.
Jesús nos mostró al Padre que es uno con Él en unidad con el Espíritu Santo.
Jesucristo único camino de salvación y de vida eterna nos dejo un mandamiento nuevo, que nos amemos los unos a los otros como Él nos amó. Siempre enseñando lo importante que es la práctica del amor a Dios y al prójimo, para acumular tesoros en el cielo que son nuestras buenas obras de caridad.
Obras de caridad:
Es importante acordarnos siempre del amor al prójimo ayudando a los pobres más desamparados que sufren de hambre y otras necesidades y también acordarnos de los aquellos que necesitan la palabra de Dios para que la luz y el amor de Jesucristo en unidad con el Padre y el Espíritu Santo iluminen sus corazones y sus mentes y los libere de la ignorancia, el sufrimiento y la depresión, dándoles una nueva vida llena de amor, fe, esperanza y confianza en Dios.
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