¿Quien es mi projimo?
El Señor: «Vuestro prójimo es todo hombre, amigo o enemigo, que necesita vuestro auxilio de una manera buena, según las leyes de Dios. Se entiende por sí mismo que no prestéis ayuda a quien actúa contra las leyes de Dios; incluso tenéis la obligación de impedirle realizar hechos malos. Si lo hacéis así, practicaréis el verdadero amor al prójimo y vuestra recompensa en los cielos será grande.
Lo que hacéis a los pobres, a mí me lo hacéis. ¡Sed siempre llenos de amor, afabilidad, humildad, misericordia, justicia y verdad para con todos y Yo seré lo mismo con vosotros!
Quien no ama a su prójimo necesitado al que ve, ¿cómo puede amar sobre todas las cosas a Dios al que no ve? El amor a Dios
está condicionado por el amor al prójimo. Quien diga: "Para ser
bienaventurado basta sólo amar a Dios sobre todas las cosas", y con esto cierra la puerta y el corazón al necesitado, se equivoca mucho; pues el amor a Dios no es posible ni imaginable sin el amor al prójimo. Por ello ¡amad vuestro prójimo! Son como vosotros hijos de Dios y, al amarles, amaréis también a Dios sobre todas las cosas.»
El dueño del albergue: «Dios puede hacerlo todo por sí mismo; el hombre y el ángel no pueden hacer nada sin la ayuda de Dios,» El Señor al dueño del albergue: «Todo lo que ves en el
infinito y profundo espacio cósmico son cuerpos celestes y ninguno de estos carece de seres racionales semejantes a vosotros, los hombres; pero mis hijos sólo los lleva esta tierra.
¿No dicen ya las más sabias leyes de los romanos: “Volenti non fit injuria (No se causa perjuicio al que consiente)?"¿O hubiera debido, por amor a mis adversarios, deshacerme de mi
luz eterna de vida y verdad y ponerme el vestido de la mentira y el engaño? i Espero que ninguno de vosotros desee tal cosa!
Pero hasta para esas almas pervertidas por sí mismas os he dicho dos cosas consoladoras: una la parábola del hijo pródigo y otra que en la casa de mi Padre hay muchas habitaciones, dicho más claramente, muchas escuelas de corrección y enseñanza, en las cuales hasta los más infames demonios humanos de este mundo pueden ser instruidos y enmendados.
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Espero que les haya gustado las citas que escogi del libro de las Joyas del Gran Evangelio de San Juan 1, si quieren comprar el libro que tiene mas temas interesantes, cuyo contenido es de 295 páginas escribanos a este correo electronico:
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