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Un orden justo siempre es bueno y útil. La omnisciencia de Dios. Cómo son guiados los hombres. El ángel custodio o de la guarda. Dios es amor.La relación entre Dios como amor puro y los hombres

 «Un orden propio en todas las cosas, aunque parezcan insignificantes, muchas veces reporta un gran beneficio» Conversación entre el Señor y Mateo; el Señor: «Te voy a decir que Dios puede saber todo lo que Él quiere saber; pero aquello que no quiere saber, para que el hombre pueda actuar libremente, eso tampoco lo sabe ¿Lo comprendes?» Mateo: «Señor, si es así, la vida de los hombres es esta Tierra es una cosa muy peligrosa. Cualquier hombre medianamente instruido conoce los innumerables enemigos que con toda clase de males perjudican a la pobre humanidad y la destruyen.

Si Tú lo permites y no intervienes, entonces se plantearán problemas para la salvación de nuestras almas» Dije Yo: «No es tan malo como piensas, porque en primer lugar cada uno vivirá en su fe religiosa y sobre todo en su amor, y en segundo lugar queda a la discreción de cada hombre dirigirse en todo momento a Dios y pedir su ayuda y Dios dirigirá su mirada al hombre implorador y le ayudará a librarse de cualquier miseria.

Por lo demás cada hombre tiene un invisible espíritu tutelar o ángel de la guarda, el cual tiene que guiar al hombre desde su nacimiento hasta su tumba. Tal espíritu tutelar ejerce siempre una influencia sobre la conciencia del hombre y solo se apartará más y más lejos del hombre si éste, llevado por su amor propio, abandona voluntariamente toda fe y todo amor al prójimo.

Por consiguiente, el hombre en esta Tierra no está en modo alguno tan abandonado como piensas, pues depende de su voluntad y obrar libre si quiere ser vigilado y guiado por Dios o no. Si el hombre quiere, entonces Dios también lo quiere; más si el hombre no quiere, se desliga de Dios y Dios no se preocupará más de él salvo de lo que es destinado al hombre natural según el orden general, esto es ,la vida natural y todo lo necesario para la misma.

Sin embargo, Dios no hace ya caso al hombre y no debe hacérselo a causa de la libertad intangible del mismo.

Sólo si un hombre busca a Dios desde la voluntad libre de su corazón y le pide su ayuda, Dios atenderá y satisfacerá los ruegos del hombre siempre por el camino más corto, en el supuesto de que éste busque y ruegue absolutamente en serio.

Dios en sí es amor purísimo y vuelve solamente su faz hacia aquellos que se dirigen a Él también desde el amor puro de su corazón y le buscan por amor a Dios mismo, quieren reconocerle con gratitud como su Creador, y tienen el deseo ardiente de ser protegidos y guiados por Dios mismo.

Los que acuden de este modo, Dios sabe bien en cada momento lo que les toca, y les enseña y les endereza todas las veredas; pero los hombres que no quieren saber nada de El, tampoco Dios se interesa por ellos.

y cuando algún día estos últimos en el otro mundo queden en presencia de Dios, por más que griten y digan: «¡Señor. Señor!», Dios les replicará: «¡Apartaos de mi! ¡Nunca os conocí!» Tales almas tendrán que sufrir y luchar mucho hasta que reconocidas por Dios, puedan acercarse a El»

«A quien siempre hace voluntariamente algo por amor verdadero para conmigo, se lo retribuiré diez veces aquí y más tarde, en mi Reino, cien. mil e infinitas veces»

«Una confianza absoluta y verdadera en Dios vale más que todos los tesoros de la Tierra, con los cuales puedes ayudar por poco tiempo a tu carne, pero nunca a tu alma.

Sim embargo cuando has perdido tu alma. ¿Qué puedes dar mas tarde para rescatarla?

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1. Prefacio

2. El culto verdadero a Dios

3. La confianza verdadera en Dios

4. El motivo de la Encarnación del Señor. La Salvación

5. La adopción perfecta de ser Hijo de Dios

6. El amor al señor

7. La regeneración del corazón por el Hombre mismo

8. Los fenómenos naturales y su analogía espiritual

9. Advertencias para la misión. La verdad es la espada del
amor. «Mi Reino no es de este mundo. No temáis a los
hombres sino únicamente a Dios

10. Advertencia contra las trampas del Satanás. El espíritu malo
solamente puede influir en los sentidos. pero no en la voluntad del alma. Consejos para la vida. llenos de consuelo

11. El Señor explica el daño que causa la fornicación en este
mundo y en el otro. Los placeres voluptuosos son artificios
del demonio

12. El discurso claro del Señor sobre el Reino de Dios y la misión del Mesías

13. Un orden justo siempre es bueno y útil. La omnisciencia de
Dios. Cómo son guiados los hombres. El ángel custodio o de
la guarda. Dios es amor. La relación entre Dios. como amor
puro. y los hombres

14. Jarah ve a los cielos abiertos
15. El Señor concede fuerzas al hombre para luchar
16. El don divino: la voz de la conciencia
17. En busca de Dios
18. El estar unido con el Señor
19. El destino del hombre
20. La lengua del corazon
21. La conciencia y la influencia de los ángeles
22. Las almas en la tierra
23. el valor de las obras

24. El Renacimiento

25. La ayuda de la gracia divina
26. Mesias y la salvación
27. La finalidad de la cruxificción de nuestro Señor

 

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