De la enseñanza del Señor sobre el alma:
c) El proceso de formación de las almas (la transmigración de las almas)
El Señor al juez mayor Tito: «Me preguntas por qué permito que haya tanta enemistad en la naturaleza de esta tierra... Y Yo te digo: Porque el alma y el espiritu de los hombres de esta tierra están concebidos de manera que les permite llegar a ser hijos de Dios, y eso les capacita para hacer lo mismo que Yo puedo hacer; ya en la antiguedad fue dicho por boca de los profetas: "Vosotros sois mis hijos, por lo que sois dioses, al igual que Yo, vuestro Padre, soy Dios".
Pero para que un alma llegue a esta situación, ha de ser compuesta por infinitamente muchas particulas anímicas de la fauna de la tierra; un proceso que le cuesta muchos años, y que ya era conocido a los antiguos sabios que lo llamaron "la transmigración de las almas".
Se sabe que las formas materiales de las criaturas se consumen
unas a otras, pero así se liberan las almas que las habitan. Las de la misma especie se unen para ser de nuevo engendradas en una forma material, de categoria cada vez superior, y así sucesivamente hasta llegar al ser humano.
Y lo mismo que le ocurre al alma, también le pasa a su espiritu en el Más Allá, espíritu que en realidad es el que despierta, conduce, forma y mantiene a las almas hasta que llegan a ser humanas. Sólo como tales podrán entrar en ámbito de plena libertad, donde serán capaces de continuar formandose a si mismas en el aspecto moral.
Sólo cuando el alma se ha elevado por su propio esfuerzo a cierto grado de perfección espiritual, su espiritu de Luz y Amor del Más Allá se une con ella, y desde entonces todo el hombre empieza a parecerse cada vez más a Dios. El día en que el alma sea despojada de su cuerpo físico, ya se habra convertido en un ser perfectamente semejante a Dios, un ser que puede crear cosas por si mismo y también mantenerlas sabiamente.
Lo que te acabo de explicar sucede en tan gran abundancia sólo en esta tierra, y en ningún otro planeta. El que tenga entendimiento que lo comprenda en toda su profundidad: es porque esta tierra corresponde precisamente a mi Corazón. Y como Yo no tengo mas que un solo corazón, tampoco puede haber mas que un solo astro creado por Mi que pueda corresponder enteramente a mi Corazón en su punto vital más interno».

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